En casa de los Rodríguez se celebraba la jubilación del viejo. Agustín, su hijo mayor, que se llamaba igual que el homenajeado, exhibía con la carta de retiro, una placa conmemorativa que la compañía constructora le había enviado días antes a su padre. Él la había guardado para exhibirla el día del jolgorio:
Malcom & Asociados M&A Otorga a su distinguido colaborador
Agustín Rodriguez, la distinción al mérito: “Toda una vida”
Algunos vecinos se unían a la fiesta, aportando cajas de cerveza para ser merecedores de su respectiva porción de cordero asado, cuya humareda desde el patio de los Rodriguez se propagaba por el vecindario.




