Bordeando el Orinoco hacia el oeste, mamá jaguar caminaba con sigilo entre el espeso verdor, pero se detuvo sorprendida ante el cambio abrupto que se encontró ante sus ojos; la mitad del mundo, hacia donde se oculta el sol, había desaparecido. Trepó en un tronco esvarejado y se agazapó, posando el hocico entre sus garras; agudizando su mirada y su oído para tratar de comprender lo que veía. A lo lejos se libraba una batalla a muerte contra el indefenso bosque; gigantes cedros y ceibas sucumbían, ante sus prepotentes adversarios armados de hachas y motosierras, y mamá jaguar sintió por primera vez dolor y junto con la selva también lloró, porque el llanto de la selva se expresa en el sonido de un árbol al caer.
Fuerzas de paz
"Contribuyes para el bien o el mal, la paz o la guerra; todo es cuestión de perspectiva".
Oscar despierta perturbado por el ruido simultáneo del citófono y el timbre de su puerta.
—Pero quién diablos… —musita Alma (su esposa), que adormilada corre un poco la cortina. En el andén hay dos hombres de traje negro, el uno en el citófono y el otro recostado en un automóvil también negro parqueado frente al edificio. Oscar mientras tanto mira por el ojillo de la puerta.
Oscar despierta perturbado por el ruido simultáneo del citófono y el timbre de su puerta.
—Pero quién diablos… —musita Alma (su esposa), que adormilada corre un poco la cortina. En el andén hay dos hombres de traje negro, el uno en el citófono y el otro recostado en un automóvil también negro parqueado frente al edificio. Oscar mientras tanto mira por el ojillo de la puerta.
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Ya no repican las campanas
"Relato sobre la prosperidad de una nación y el exterminio de un pueblo"
Don Pascual camina con parsimonia apoyado en su bastón de viejo, arrastrando sus pies artríticos hasta llegar al portón de la iglesia antes de las ocho, y levanta la mirada, como buscando a Dios entre las rendijas de la enorme mole de roble que permanece hermética, como si nunca se hubiera abierto. La misa de ocho era lo único que le quedaba, pero el cura también se había ido y nunca le llegó reemplazo.
Repite la rutina todos los días, como si fuera la primera vez.
Don Pascual camina con parsimonia apoyado en su bastón de viejo, arrastrando sus pies artríticos hasta llegar al portón de la iglesia antes de las ocho, y levanta la mirada, como buscando a Dios entre las rendijas de la enorme mole de roble que permanece hermética, como si nunca se hubiera abierto. La misa de ocho era lo único que le quedaba, pero el cura también se había ido y nunca le llegó reemplazo.
Repite la rutina todos los días, como si fuera la primera vez.
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Letanías para un difunto
Aveces se abre una ventana que nos permite ver otro mundo, pero aparece la lucidez y la cierra.
—Quien cree en ti señor, no morirá para siempre…— entonaba con su voz grave el cantor ciego, que guiaba los responsos. El resto de la procesión lo seguían armoniosamente, respondiendo las letanías que el cura pronunciaba en la cabeza del cortejo fúnebre. El cantor Iba detrás del ataúd, calculando cada paso, con la mano puesta en el hombro de su hijo, que le servía pasivamente de lazarillo. Igual que en los entierros olvidados, a los que mi madre me llevaba de la mano en tiempos remotos.
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Por qué el seudónimo Ham Bashur
La grandeza de un escritor se mide por la trascendencia de su obra, y hay algunos que han logrado que ésta trascienda más que su propio nombre.
Se nombra más al Quijote que a Cervantes, más a Hamlet que a Shakespeare y a otros inmortales que han quedado acompañando la humanidad para siempre: Madame Bovary, Ana Karenina, Dorian Grey, Drácula, etc.
Cuando un escritor logra eso, trasciende, también se vuelve inmortal.
Mi seudónimo Ham Bashur, es un tributo a William Shakespeare y a Alvaro Mutis. El uno, trascendental, universal, el otro no tanto, sin embargo disfruté mucho leyendo su obra: la saga de Maqroll el Gaviero, en la que el personaje principal es Maqroll, pero el que me gusto más fue Abdul Bashur.
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Gloria a la Patria Que supo seguir Sobre el azul del mar El caminar del sol... FELIZ DIA DE LA HISPANIDAD
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Éste es un relato sobre el último día de un hombre, que decidió morir a su manera.
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